La pintura es la balsa que, después del naufragio, nos puede llevar a salvo hasta la orilla. VINCENT VAN GOGH

martes, 22 de julio de 2008

CERAMICA Y VIDRIO - mis trabajos





Acá les presento a mis queridísimas piezas. Aunque no esté conforme con alguna, nunca podría destruirla; hasta la que salió como ella quiso guarda un pedazo de mi también. Espero que pasen un buen momento contemplándolas; en mi otro blog (CERAMICARG Artesanias Argentinas), hay más cosas para ver si les interesa.



HUERTA GRANDE




MI LUGAR EN EL MUNDO.
Uno no elige donde nacer, pero el corazón nos dice cuál es nuestro verdadero lugar en el mundo. Yo tuve la suerte de descubrirlo desde bebe; y después de varios años, volví para nunca más separarme, más de lo que las obligaciones me imponen. Quiero compartirlo con quien quiera acercarse a este rincón, con todo el orgullo que siento por esta tierra, sin duda bendita por Dios. En pleno corazón del Valle de Punilla, en el corazón de la provincia de Córdoba y en el mío: HUERTA GRANDE. Un pueblo que se derrama entre dos cadenas de montañas, por donde se asoma y se esconde el sol. Todo el que necesite paz, y no se pueda hacer una escapada a este paraíso, disfrute de este momento.
1º foto: Mañana soleada en Huerta, con la cadena de la Quebrada Honda, en las Sierras Chicas, de fondo.
2º foto: Anochecer; el sol se esconde atrás del cordón de Los Talas.

ARTESANIAS ARGENTINAS EN CERAMICA Y VIDRIO




Hola, bienvenidos al espacio de CERAMICARG






Espero que disfruten recorriendolo como yo al hacerlo.






Es fantástico acercar el arte a lo cotidiano. Dedicarle a cada cosa tiempo para hacerla hermosa, o intentarlo. Pensar que un cuenco no es solo eso; no solo sirve como contenedor sino que también puede producirnos placer al verlo, hacernos sentir cómodas al usarlo.


Pasamos tan rápido por la vida, llevándonos por delante unos con otros. Si paráramos un momento descubriríamos pequeñas "joyas" que nos regala la naturaleza, y gente sencilla que encierran en sí universos de vivencias riquísimas. Me acuerdo de un hombre mayor que conocí en un taller, que humildemente quería mostrar sus dibujos; como "un favor" le otorgaron unos minutos para exponerlos, pero ya en el primer dibujo esos minutos se transformaron en horas porque eran verdaderas obras de arte. Después, con esa misma humildad, comentó que había sido compañero de Castagnino, entre otros.


Cuántas historias así tendrá la calle; historias mudas a las que se accede solo mirando lo que nos rodea, y acercándonos.